Centro.-
Me calmé, volví a mi centro: volví a odiar a todo, volví a odiar a todos. Llegué al punto de volver hacia mi escencia. De calmarme en mi casa, en mi pieza, en mi cuarteque, que el computador aguanta mucho, que la cama es blanda, que la tele se apaga hasta que yo lo diga, o cuando mi sueño me obligue. La nicotina es la única que me controla, ya se me pasará cuando comience a ejercitar mi rodilla, eso es un pretexto para bajar la ponchera: todo baja menos la ponchera. Hasta las ganas bajan, hasta la vorágine baja. Es bueno cuando todo baja al subsuelo.-
0
comentarios
miércoles, 28 de julio de 2010
Espero que la gente cambie. Espero que yo nunca cambie. Creo que será difícil.

Todos me dicen que he llevado, hasta el momento, una vida corta en todo sentido. Espero que sea cierto.
Aunque no lo creas, tengo una pésima experiencia en el plano afectivo. Horrible.
Tengo 17 años, cumpliré 18 en un futuro cercanísimo y, sinceramente, mi vida en el terreno color pastel ha sido una mierda. Una mierda marrón con olor a perfume, con migas de dulce, con granos de café de cafetería cuica, con gusto a fin de semana furtivo con aroma a cigarrillos.
Pero, me debo describir como para que puedas entenderme como persona, para que puedas formar lazos y entender el por qué de todo, un por qué que yo no entiendo:
Me llamo Juan, soy chico, fumo mucho, me gusta crear, me gusta hablar mucho, me gusta reírme de lo vanal del mundo. No seré lindo (soy horrible) pero lo compenso con mucha higiene, con buen aroma de cuello, con dientes limpios, con ropa que considero bonita, con fotografías del hemisferio izquierdo de mi cara, que es el mejor compuesto.
Hasta el momento, la única cualidad que tengo frente al mundo es que soy caballero, que ya no hacen más como yo, que soy edición limitada (me lo han dicho muchas, no es que me esté vanagloriando). Pero, ¿de qué mierda me sirve eso? Bueno, que un tipo sea caballero es un clisé de las mujeres, pero se lo pasan por donde quieren. Como le dije una vez a una mina: ¿De qué me sirve ser perfecto para ti según tu, si de alguna u otra forma eligirás al flayte o al que te trató mal, al que te trata mal, al que te tratará mal?. Por una mujer soy capaz de agarrar mis pertenencias (que son pocas) e irme a la chucha del mundo, con ella, para hacerla sentir especial.
Las mujeres no gustan de eso: A las mujeres les gustan que les traten mal. Yo no trataría mal a ninguna, creo que por eso no me han elegido aún.
Lo mejor que podría recibir de alguna de las mujeres que han pasado por mi vida, es decirme en qué soy malo, en qué estoy fallando, para saberlo y no repetirlo más: Sé que me engancho con cualquiera y que se me es difícil desengancharme. De a poco lo he ido mejorando. Espero nunca cambiar. Espero que las personas cambien. Espero que no sea difícil.-
1 comentarios
lunes, 26 de julio de 2010
Cosas que he escribido una noche de un sábado, a finales de Mayo.-

.
Espero que esta situación sea como la de apagar el último cigarrillo que tengo en mi cajetilla: Creo que hay alguno por ahí, escondido en algún rincón de mi pieza. Espero encontrarlo. Espero encontrar a otra. Tu no eres la única, ya no puedo encenderte, ya no puedo tenerte, porque fumarse un pucho, un cigarrillo que ya se apagó, deja mal sabor en la boca.-
__
Puta que es rico fumar, weón oh: Y para los que no fuman, usen el ejemplo del cura frente al sexo, para un cura es pecado el sexo, pero para quienes lo prueban, uyuyuy, la cosa es distinta. Puta que es distinta.-
__
Es difícil usar un traje Dior o Rabanne, pero no es difícil usar un perfume Dior o Rabanne. Eso hace la diferencia entre usar una chaqueta de la ropa americana a usar algo con personalidad, con esencia propia, con otro tono. Le da mejor prestancia, y eso es un plus, un punto a favor.-
__
Todos los Olivares-Campos, los Campos por separado y los Olivares por separado tenemos una característica inherente: La amabilidad a los amigos. Eso de sentir a los amigos, a los visitantes como en casa es algo que no me caracteriza sólo a mi, a mis padres, a mis abuelos, a mi familia también los caracteriza. Eso es genial.-
.
0
comentarios
sábado, 29 de mayo de 2010
Pequeño Napoleón
Cuando te vi hace unos añas atrás, hechada en el piso y llorando como una Magdalena cualquiera, me sentí en la gloria. Y lo digo así sin tapujos, me importa poco y nada si alguien me califica de enfermo y esquizofrénico. Fue glorioso, dulce y empalagoso.
Pero, tu no me hiciste nada. De hecho, fue raro, porque yo me despedí de ti. Hice tantos cuentos en honor a ti, los mandé a muchos lados, los leyó mucha gente y me decían que estaban buenos. Pero a mí no me gustaban, y sabes por qué, porque los escribí falsamente.
De a poco empecé a odiarte. Muy de a poco, inclusive, me traté de engañar a mi mismo endiosándote y poniéndote encima de todas y de todos. Pero no, terminé odiándote, eso me gusta.
Mis obsesiones se incrementaron el mismo día que decidí dejarte, y odiarte. Ése día mi blanca polera usé, mi camisa, mis jeans azules azules y mi perfume volqué sobre mi, pero no para dejarte el cuello pasado a Benetton. No, para nada, lo hice porque cada vez que veo a alguien que odio, me pongo obsesivo. Me convierto en un pequeño Napoleón que tapa sus pensamientos en perfume, en limpieza, en buena ropa y mucho cigarrillo. Creo que lo hago para hacerme el interesante, no sé. Quizás lo hago para odiar con autoridad, para que no me digan que soy una pobre escoria sin derecho de odiar, no sé.
Lo único que sé, es el por qué te odio: Porque te di lo mejor de mi y nunca te hice daño, prefiero odiarte que lamentarme y llorarte.-
Pero, tu no me hiciste nada. De hecho, fue raro, porque yo me despedí de ti. Hice tantos cuentos en honor a ti, los mandé a muchos lados, los leyó mucha gente y me decían que estaban buenos. Pero a mí no me gustaban, y sabes por qué, porque los escribí falsamente.
De a poco empecé a odiarte. Muy de a poco, inclusive, me traté de engañar a mi mismo endiosándote y poniéndote encima de todas y de todos. Pero no, terminé odiándote, eso me gusta.
Mis obsesiones se incrementaron el mismo día que decidí dejarte, y odiarte. Ése día mi blanca polera usé, mi camisa, mis jeans azules azules y mi perfume volqué sobre mi, pero no para dejarte el cuello pasado a Benetton. No, para nada, lo hice porque cada vez que veo a alguien que odio, me pongo obsesivo. Me convierto en un pequeño Napoleón que tapa sus pensamientos en perfume, en limpieza, en buena ropa y mucho cigarrillo. Creo que lo hago para hacerme el interesante, no sé. Quizás lo hago para odiar con autoridad, para que no me digan que soy una pobre escoria sin derecho de odiar, no sé.
Lo único que sé, es el por qué te odio: Porque te di lo mejor de mi y nunca te hice daño, prefiero odiarte que lamentarme y llorarte.-
1 comentarios
jueves, 11 de febrero de 2010
Todo será igual, es sólo un año más.
¿Qué es la felicidad? Es difícil la pregunta. ¿Libros, escribir, reir? quizás para mi.
Va un año desde que nos juntamos fines de semanas intercalados a conversar. A veces estamos todos, a veces algunos, a veces somos sólo dos y a veces separados, cada uno pensando en lo mismo. Pero, ¿quiénes formamos nuestro amado y respetado Club de Tobías? algunos pocos. Los que nos comenzamos a replantear la vida, hablar de nuestros traumas, los que tenemos crisis existenciales y lo compartimos, los que hablamos de nuestros compañeros frustrantes, los que nos juntamos sagradamente a hablar. Eso, solo algunos. Hay otros que solamente se incluyen cuando hay botellas de por medio. Esos cuentan poco, y cuentan en todo lo que significa la palabra contar.
Somos pocos, somos solo algunos entre un grupo de 15. ¿Queremos algunos más? no, somos lo que somos y los demás, pecho de palomo.
No comencemos a sentirnos mal porque se nos ha ido un año de noches de viernes y de sábados, algunas frias y otras calurosas como para tomar en alguna plaza. Hemos vuelto a tomar al aire libre, aunque claro está, no en la calle. Desgracias, disgustos, peleas y todo se suma en un año. Se nos fue uno, no estaba apto para esto. Para esto hay que ceder demasiado, y si no cedes, estás cagao'.
Creo que el destino nos ha juntado, todos en el Club tenemos un problema en común y lo sabemos. El mismo problema existe, pero en menor medida. Hay casos y casos, pero todos nos apoyamos. Eso es bueno.
Alcemos nuestros vasos, lo merecemos. Fumemonos un pucho, Meneses y Panchito, nos lo merecemos. Las botellas son sólo un pretexto para juntarnos, las palabras fluyen sin necesidad de ellas. Que nunca se termine el Club, nunca será así. ¡Viva el Club de Tobias!
Ahora, me vuelvo a replantear, ¿qué es la felicidad? para nosotros, es ver la noche pasar, tratando de conquistar nuestros mundos propios.

Algunos del Club, Miembros Honorarios y Estados Asociados
Va un año desde que nos juntamos fines de semanas intercalados a conversar. A veces estamos todos, a veces algunos, a veces somos sólo dos y a veces separados, cada uno pensando en lo mismo. Pero, ¿quiénes formamos nuestro amado y respetado Club de Tobías? algunos pocos. Los que nos comenzamos a replantear la vida, hablar de nuestros traumas, los que tenemos crisis existenciales y lo compartimos, los que hablamos de nuestros compañeros frustrantes, los que nos juntamos sagradamente a hablar. Eso, solo algunos. Hay otros que solamente se incluyen cuando hay botellas de por medio. Esos cuentan poco, y cuentan en todo lo que significa la palabra contar.
Somos pocos, somos solo algunos entre un grupo de 15. ¿Queremos algunos más? no, somos lo que somos y los demás, pecho de palomo.
No comencemos a sentirnos mal porque se nos ha ido un año de noches de viernes y de sábados, algunas frias y otras calurosas como para tomar en alguna plaza. Hemos vuelto a tomar al aire libre, aunque claro está, no en la calle. Desgracias, disgustos, peleas y todo se suma en un año. Se nos fue uno, no estaba apto para esto. Para esto hay que ceder demasiado, y si no cedes, estás cagao'.
Creo que el destino nos ha juntado, todos en el Club tenemos un problema en común y lo sabemos. El mismo problema existe, pero en menor medida. Hay casos y casos, pero todos nos apoyamos. Eso es bueno.
Alcemos nuestros vasos, lo merecemos. Fumemonos un pucho, Meneses y Panchito, nos lo merecemos. Las botellas son sólo un pretexto para juntarnos, las palabras fluyen sin necesidad de ellas. Que nunca se termine el Club, nunca será así. ¡Viva el Club de Tobias!
Ahora, me vuelvo a replantear, ¿qué es la felicidad? para nosotros, es ver la noche pasar, tratando de conquistar nuestros mundos propios.

Algunos del Club, Miembros Honorarios y Estados Asociados
2
comentarios
domingo, 6 de diciembre de 2009
Mi departamento tiene unas manchas de manteca re' difícil de sacar.
Recién, sentado, escuchando a los Muppets y su Bohemian Rhapsodia y fumando (no debería, porque me duele la garganta, pero según mi familia entera " el vicio es grande") empecé a pensar en la weá física y toa' la chuchá y la weá junta.
Llegué a la conclusión, que nuestro cuerpo es como nuestro departamento soñado (templo no, eso es pa los weones medios new age, y que aparte, encuentro una mierda compararme con un templo, metiendome tanto alcohol y puchos juntos, pero eso es cuento aparte).
Es mi cuerpo mi departamento soñado? porsupuesto. Pero, es difícil tener el departamento soñado en orden. Tiene las paredes y los cimientos medios sueltos y manchados, porque hace unos años atrás tenía mucho chocolate y manteca encima. Las paredes y el piso están pintadas y mugrientas por la manteca. Ahora no traigo manteca a mi depa, pero si chocolate, aunque un poquito. Pero la mancha sigue ahí. La weá es fácil. Es cosa de agarrar una buena escoba y un buen producto para dejar las paredes y el piso reluciente. Se vería la veta de la madera y los detalles de la pintura. Pero limpiar la mancha de la manteca y el chocolate es difícil. Lleva mucho trabajo, cansancio, sudor y temperatura de por medio. Desgraciadamente es difícil hacer una limpieza aquí en el depa, porque he estado todo el año medio enfermo. El producto está. Me compré un limpiador re efectivo, el más efectivo en el mercado, pero uno no saca ná con dejar de traer manteca a la casa, si la mancha sigue ahí.
Lo penca es, que el limpiador está un poco humeado. He prendido muchas fogatas encima del limpiador, y abrir la tapa me cuesta un montón. Pero el placer de prender fogatas es grande.
Así que el limpiador no lo puedo usar, hasta que deje de hacer fogatas encima de él. En fin.
Ese es el dramón con mi depa: Adentro está sucio y manchado de manteca. Si quisiera lo limpiaría, pero he hecho mucho fuego y me cuesta limpiar con el limpiador que compré. Hay algunas botellas en el living. Algunos cuadros chuecos y weás. Gracias a lo que sea, la fachada está media aceptable. Me he encargado de rociar algunos Poetts en la puerta. He estado comprando puertas nuevas, y ahora pinté un poco la terraza. Pero, en fin. Creo que tendré que hacer una limpieza, para tener mi departamento limpio.
1 comentarios
sábado, 28 de noviembre de 2009
Crisis de Escritura con Amalgamas Medias Pajers, Medias Tortillers.
Tengo que escribir muchas cosas de aquí a mañana. Y si la profe se raja, de aquí hasta el mismo día 20, día en el cual vendrá gente importante y verá lo que he hecho en todo el año. Y me juzgarán, y verán si es viable que el próximo año sigamos con lo mismo, los viernes en la tarde, después de The Office y un pucho caminao'.
Mejor fumemonos un pucho, tomemonos una cerveza, y digamosle a esta gente que se traten de chupar el codo, mientras cantan un avemaria bien sufrido.
Mejor fumemonos un pucho, tomemonos una cerveza, y digamosle a esta gente que se traten de chupar el codo, mientras cantan un avemaria bien sufrido.
0
comentarios
jueves, 12 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)